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2019: Dallas Cowboys


Ezekiel Elliott (21), RB, Jerry Jones, dueño, y Jason Garrett, head coach, Dallas Cowboys.

Problemas en el paraíso: Dak y Zeke quieren mucho dinero antes de obtener un campeonato

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Historia de Dallas Cowboys

Calendario 2019 de Dallas Cowboys

Resultados 2018 de Dallas Cowboys

El mejor corredor de la NFL, Ezekiel Elliott, pudiera no jugar en 2019 porque quiere ser el mejor pagado en su posición, mientras que Dak Prescott y su agente creen que tiene un valor comparable con Aaron Rodgers, Drew Brees o Tom Brady.

Menudo problema tiene el dueño de Dallas Cowboys, Jerry Jones. Su mejor jugador (Elliott) y el líder de su ofensiva (Prescott), pueden estar presionándolo mucho más de lo que otros verdaderos campeones o verdaderas figuras de la NFL como Emmitt Smith y Troy Aikman hicieron en toda su carrera. Y eso que no hemos mencionado los problema extradeportivos de Zeke y lo mucho que le falta desarrollar en sus habilidades como pasador a Dak.

La situación del head coach Jason Garrett tampoco es la idónea. A pesar de que Garrett ha soportado los desplantes e intromisiones constantes y directas de Jones en su trabajo, incluso en partidos, no le dieron extensión de contrato y está trabajando en su último año.

Hay que recordar que Dallas tenía marca de 3-5 a media temporada y ya había mucha prensa, expertos y aficionados que pedían la cabeza de Garrett. A partir de ese momento, los «Boys» ganaron 7 de sus últimos 8 partidos, obtuvieron el cetro del Este NFC, ganaron un partido de 1a ronda y le complicaron el juego de la ronda divisional a los eventuales campeones de la Conferencia Nacional, LA Rams.

La pregunta es: ¿Qué dicen ahora todos esos incrédulos o detractores de Garrett por ahí de finales de octubre de 2018? Quizá Jerry Jones sea uno de ellos, y por eso, no le extendió el contrato.

Dallas no ha estado en el Super Bowl o cuando menos en el Juego de Campeonato de la NFC desde la temporada 1996. De hecho, los Cowboys tienen marca de 4-10 en playoffs desde que obtuvieron su 5o anillo de campeón, y no han regresado a la Final de la NFC. Por lo menos han ido a postemporada en 10 de estos últimas 23 temporadas.

Lo positivo es que han sido campeones de la División Este de la NFC en 3 de los últimos 5 años

Más allá de Dak & Zeke, Dallas luce muy sólido para 2019, quizá no se veía de esta forma desde aquel año previo a cuando el equipo dirigido por Jimmy Johnson llegó al Super Bowl XXVII. Los Vaqueros tienen en su roster a 13 jugadores que suman un total de 42 apariciones en el Pro Bowl.

La agencia libre trajo a un receptor pequeñín muy versátil como Randall Cobb, que debe servir en situaciones especiales, pases cortos desde la posición de «slot», jugadas de engaño y hasta de truco, tal como lo hacía en Green Bay.

El receptor primario en Dallas se llama Amari Cooper y está en su último año de contrato, así que también estará en la discusión de muchos dólares con el señor Jones. El otro ala abierta que ha ido creciendo es el joven Michael Gallup, aunque en su árbol de trayectorias no tiene muchas variantes.

El regreso del retiro del ala cerrada Jason Witten fue un acto más mediático con respecto a lo que realmente producirá, pero con que cumpla con la mitad de lo que hacía un par de temporadas, los Cowboys se darán por bien servidos, especialmente en la zona roja y zona de gol donde su eficiencia siempre ha sido altísima.

La línea ofensiva sigue siendo de lo mejor de la NFL, encabezada por Travis Frederick. Junto a él, de cada lado, están los guardias Zach Martin (derecha) y Connor Williams (izquierda), mientras que el tackle derecho es La´el Collins y el izquierdo Tyron Smith, y como dándose un lujito, de segundo equipo Cameron Fleming

Hace algunos años, sólo había talento en la ofensiva. En estos momentos, la defensiva está igual de cargada con armas de destrucción masiva. El mejor jugador de este grupo es Demarcus Lawrence, ala defensiva capaz de colapsar por su propia cuenta a cualquier ofensiva rival e intimidar al quarterback que sea.

Tyrone Crawford y Antwaun Woods son los tackles en la parte interior y en algún momento deberá entrar en la rotación el novato Trysten Hill. Del otro lado de Lawrence debe estar el veterano de mil batallas, Robert Quinn, pero ya ha sufrido en pretemporada algunas lesiones y han pasado varios años desde sus mejores años. 

El cuerpo de linebackers es el mejor de la liga. Quizá Chicago y ahora Pittsburgh pueden competirle, pero la realidad es que Jaylon Smith como linebacker central en una defensiva 4-3 es la nueva versión de un Ray Lewis o de Jack Lambert, sumamente agresivo, rápido y puede hacer todo tipo de jugadas a la defensiva.

Por si fuera poco, tiene a sus lados al veterano de 10 temporadas, Sean Lee, que se lesiona un juego y al otro también, pero no cabe duda que ha sido el pilar y líder de este sector, por lo menos, los últimos 8 años. Si puede mantenerse sano y jugar más de 12 partidos, especialmente los importantes en diciembre, los Cowboys serán una pared.

Leighton Vander Esch se cuece aparte. Como novato fue al Pro Bowl; en su segundo año será  All-Pro 1er equipo sin problema. Tiene todo lo que se requiere para ser un linebacker en la NFL. En este #55, Dallas tiene un jugador que puede y debe terminar en el Salón de la Fama, esperemos que todo marche bien para este gran linebacker.

El problema sigue siendo la defensiva secundaria. Fuera de Byron Jones, quien también fue seleccionado al Pro Bowl, hay un vacío enorme que no pudo ser cubierto en la agencia libre o en el mismo NFL Draft 2019. El profundo George Iloka fue lo más «destacado» en la agencia libre para este grupo, pero este veterano de 8 años de experiencia no parece ser la solución.

La gran ventaja de esta defensiva es que su «Box» o su «Caja de 7» (frontales y linebackers) pueden resolver muchos partidos y no se necesita un gran trabajo atrás, pero no es fácil la competencia divisional contra quarterbacks como el veterano Eli Manning (Giants), Carson Wentz (Philadelphia) y Case Keenum (Washington), y si le agregamos duelos contra Drew Brees, Tom Brady, Jared Goff, Aaron Rodgers, Mitchell Trubisky, Matthew Stafford y Kirk Cousins, no será una campaña fácil para los bacas defensivos en Big «D».

Por primera vez en mucho tiempo, la posibilidad de regresar al Super Bowl en el Norte de Texas es muy alta y real. Si todo ocurre sin contratiempos, si Dak eleva su nivel de juego, si Witten funciona como antes de su retiro, si no hay suspensiones o lesiones en la defensiva, si Ezekiel no se mete en problemas fuera del campo y se presenta a entrenar y posteriormente a jugar en la campaña regular, Dallas es un serio contendiente a ir al Super Bowl.

Pero… todas las condicionantes anteriores, son precisamente las mismas que le pueden impedir conquistarlo. De hecho, con que no se de una de ellas, sería suficiente para que los Vaqueros lleguen a 24 temporadas sin aparición en Super Bowl. Y en el caso de Elliott, que decida sentarse toda la campaña 2019 por capricho, perdón decisión de negocios para obtener un mejor contrato, pudiera darse el caso que los Cowboys ni siquiera califiquen a postemporada.

El pronóstico, con todos los factores positivos antes mencionados, es de 12-4 o 13-3; con el mismo nivel mostrado por Prescott hasta el momento, es de 9-7 o 10-6; sin «Zeke» un 8-8 sería algo factible.

Nadie deseamos que ocurra esto en Dallas, empezando por Jerry Jones y especialmente por Jason Garrett, quien de no contar con Elliott, tendría que sacar la mejor temporada de su carrera como entrenador en jefe. Lo cual tampoco es muy probable.

En «Jerry´s World», en Egodomo de Jerry Jones o como gusten llamarle al majestuoso AT&T Stadium, habrá espectáculo sin duda, y toda la NFL estará hablando de Dallas Cowboys, les guste o no, pero todo depende de Ezekiel Elliott para que todo lo que se hable, sea algo positivo.

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