Publicidad

Llegó el “compló” a Washington


2020 Was P2M HTTR 1

PAUSA DE LOS DOS MINUTOS por GILDARDO FIGUEROA.

8 de julio de 2020.

La situación política electoral en Washington D.C. está muy fuerte. La visita del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, a la Casa Blanca es considerada de alto riesgo político para su causa. Los demócratas están atacando con todo al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, especialmente por «dividir a su país» y «ser racista».

Entre toda esta maraña grillera de la política, al igual que en 1972 con el famoso “Watergate”, el equipo de fútbol americano aparece en primer plano. En aquel año, George Allen, Billy Kilmer y Jack Pardee llevaron a Washington Redskins al Super Bowl VII donde perdieron ante el “Equipo Perfecto” de Miami Dolphins.

En esta ocasión, este equipo puede perder mucho más que eso. La franquicia puede perder su nombre y dejar de llamarse Washington Redskins.

Washington Redskins Football

Hace una semana la empresa de mensajería Federal Express, mejor conocida como FedEx, y que paga para el uso del nombre del estadio de los Pieles Rojas desde 1999, amenazó al dueño Daniel Snyder con retirar su patrocinio de FedEx Field en caso de que el equipo siga llamándose Redskins, señalando que ese mote es discriminatorio y ofensivo contra las tribus indias originarias del territorio estadounidense, y unas cuantas que han prevalecido en sus “Reservas Indias”.

Frederick Smith, CEO y fundador en 1971 de FedEx es socio minoritario de la franquicia, y ayudó a que Snyder pudiera retener la franquicia a principios de siglo tras haberla adquirido en 1999. El estadio ubicado en Landover, Maryland, población que hace frontera con la ciudad capital de Washington, District of Columbia, ha tenido el nombre de FedEx Field desde su construcción.

El problema es que Nike se sumó al complot contra los Redskins al retirar todos los productos oficiales del equipo de sus tiendas en línea, dejando sólo 31 equipos y terminando por orden alfabético con Tennessee Titans. La marca del “swoosh” o de “la palomita” como se le conoce en México, provee los uniformes de juego y toda la línea de productos de sideline oficiales de los 32 equipos de la NFL.

Durante los años 90, vimos proliferar marcas en uniformes como Wilson, Russell Athletic, Apex One, Adidas, Starter, Pro Player, Logo Athletic o Puma en diferentes equipos, ya que hacían contratos por separado cada franquicia. Dallas Cowboys fue el primero que llevó a Nike a la NFL en 1996 y usaron esa marca hasta 2001 cuando Reebok cerró un trato con la liga por 10 años y 250 millones de dólares. Entonces, Nike desbancó a Reebok y firmó con la NFL en 2012 por 5 años y un dineral en aquella época que simplemente Reebok no podía soportar o quizá se quedó dormido en sus laureles. Posteriormente, Nike firmó una extensión de 3 años y nuevamente otra que venció al concluir la campaña pasada. Nike inicia en este 2020 un nuevo contrato con la liga que expira en 2028, aunque los términos financieros no se conocen aún.

Pero, si el original de Nike con la NFL fue de 1 billón de dólares en 2012 y tenía vigencia de un lustro, la cantidad del acuerdo que inicia esta temporada es por 8 años, así que debe rondar, por lo menos los 3 mil millones de dólares.

De esta forma, (quizá) el patrocinador más grande que tiene la NFL actualmente pone presión a Snyder y a su franquicia y de refilón a la misma liga para quitar ese nombre “racista y discriminatorio”, casi casi blasfemo de Redskins.

Y falta Pepsi, la compañía que produce el show de medio tiempo del Super Bowl cada año y tiene contrato para seguirlo haciendo hasta 2022, la cual ha tenido negocios con la liga desde hace 28 años, los 17 más recientes como el refresco oficial de la NFL, junto con sus otras marcas como Gatorade, Frito-Lay, Tropicana y Quaker Oats, todas oficiales. Esta renovación de patrocinio con la liga comenzando en 2012, es por 10 años con un valor aproximado de 90 millones de dólares por año. Y se habla que Pepsi invertiría alrededor de mil 300 millones de dólares extra en mercadotecnia y promoción de este lazo con la liga.

Pepsi emitió un comunicado que ha estado en conversaciones con la liga y el equipo durante varias semanas agregando que consideran que “es tiempo para un cambio”.

En 2017, los Pieles Rojas dejaron su patrocinio de más de 50 años con Coca-Cola para irse con Pepsi, siendo el refresco de Washington Redskins. Lo que incluye este tipo de patrocinio son derechos exclusivos y bebidas sin alcohol para el equipo de Snyder y (leyeron bien) todo dentro de FedEx Field. Así que ya vamos viendo que le costó muy caro a Snyder dejar atrás a Coca-Cola. Además, tendrá presencia de marca en dispositivos móviles, televisión y marketing digital, así como inventario y anuncios dentro del estadio (nuevamente, FedEx Field). Además, que Pepsi fue el patrocinador presentador de los Redskins durante la temporada 2017. Ahora Pepsi tiene patrocinios con 15 de los 32 clubes de la liga.

La realidad es que 87 firmas o despachos de inversionistas enviaron cartas a FedEx, Nike y Pepsi para presionar a Snyder y a la franquicia a cambiar de nombre. FedEx acaba su contrato en 2024 con los Pieles Rojas, pero la verdad es que Nike y Pepsi no sólo son patrocinadores de la franquicia, sino de toda la NFL, y ahí seguramente darán de gritos algunos otros dueños que no son tan acaudalados como Mike Brown de Cincinnati Bengals y Terry Pegula de Buffalo Bills o Michael Bidwill de Arizona Cardinals, y no se pueden dar el lujo de perder sus partes proporcionales de semejantes patrocinios.

Las preguntas que surgen son varias: ¿quién está detrás de estas firmas de inversión? ¿por qué en este momento? ¿qué finalidad tiene este “compló”?

Las respuestas son muy amplias, pero antes de intentar responderlas, falta otro factor, el político.

La diputada demócrata Eleanor Holmes Norton en el Distrito de Columbia ha puesto candados para que los Redskins no lograr su intento de regresar a un estadio en la propia capital y no en una población y un estado donde Washington no significa nada para su identidad, a pesar de ser ciudades siamesas. Simple, si Snyder quiere regresar a D.C. tiene que cambiar el nombre del equipo. Quizá esto dependa de algún periodo político y esperar a que salga esta congresista de su oficina.

Hace unas 2 o 3 semanas, Snyder declaró: “Este equipo NUNCA va a cambiar de nombre”. Quizá, eso fue como un reto para muchos que llevan tratando de convencerlo desde hace algunos años o a lo mejor fue una declaración desesperada tras sentirse sometido a una presión descomunal.

También puede tratarse de que alguien esté moviendo las piezas económicas y políticas para deshacerse de Snyder y tomar las riendas del equipo, que puede ser un mismo socio minoritario, alguna firma, o un millonario que tenga mucha influencia política y que siempre ha querido tener una franquicia de la NFL. Digamos, el señor cuyo domicilio es Pennsylvania 65000 y tiene una casa de descanso en Mar-a-lago. No sería descabellado pensarlo. Aunque la presión política provenga de los demócratas, sabemos que Trump tiene intereses en ambos lados del espectro partidista.

Por ahora, todo indica que Snyder está solo. La NFL no se ha pronunciado, lo cual también puede ser bueno, porque no queman cartuchos, investigan y analizan contra quién van a pelear y entran en el momento oportuno para salvar el día. “Este proceso permite que el equipo tomé en consideración, no sólo la orgullosa tradición e historia de la franquicia, sino también la retroalimentación de nuestros exjugadores, la organización, patrocinadores, la National Football League y la comunidad local”, dijo Snyder en un comunicado tras las acciones de FedEx, Nike y Pepsi.

Históricamente, los líderes indios americanos han estado presionando a Snyder a cambiar el nombre durante años, pero el dueño ha permanecido estoico incluso ante la presión en 2013 y 2014 de líderes de comunidades indias y congresistas. La disputa culminó en que Snyder ganó una larga batalla legal en apelación en 2018.

Pero la muerte de George Floyd detonó en las pieles más delgadas y sensibles el eterno racismo en Estados Unidos, que quizá muchos no recuerden, pero el dueño original de los Redskins, George Preston Marshall, se negaba a firmar jugadores afroamericanos, hasta que tuvo que hacerlo tras el pacto de 1946 a nivel liga. Fue hasta 1962 cuando el propio Presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, habló con Marshall y terminó firmando al legendario Bobby Mitchell.

Los Pieles Rojas ya anunciaron el mes pasado que quitarían el nombre del fundador de la franquicia, George Preston Marshall, de todo el material del equipo debido a su oposición a la integración racial en la NFL. Pero, nuevamente, eso es harina de otro costal.

Se han realizado algunos sondeos entre representantes de las reservas indias en Estados Unidos, y el 90 por ciento de los encuestados dicen no sentirse ofendidos de ninguna forma, ni a sus antepasados, por el logo y el nombre que utilizan los Redskins.

Walter “Blackie” Wetzel, un líder Blackfeet, diseñó el logo en 1972 el cual tiene la cara del Jefe Dos Pistolas Becerro Blanco, y comentó al Washington Post en 2002: “Nos hace sentir tan orgullosos de tener un indio en un equipo grande. Es tan sólo un pequeño grupo de radicales quienes se oponen a estos nombres. Los Indios están orgullosos de los Indios”.

2020 Was Arch Logo Redskins 1

La inspiración de Walter «Blackie» Wetzel, uno de los líderes Blackfeet, para realizar el logo de Washington Redskins fue Jefe Dos Pistolas Becerro Blanco. (FOTO: Archivo)

Entonces, las respuestas parecen ser muy obvias. Esto es un movimiento generado en el Capitolio por el ala demócrata para atacar a Trump y su posible reelección. No entienden que no entienden, que el nombre o mote de Redskins es en honor a todas las comunidades indias que existieron y que existen de forma muy segregada por todo el territorio de Estados Unidos, y qué mejor que el equipo de la capital porte ese nombre con orgullo.

Preston Marshall creó el himno de batalla “Hail to the Redskins” que no es más que una breve, pero brillante, letra de alabanza a los pieles rojas, nunca discriminándolos como los puristas radicales de izquierda estadounidense quieren hacer creer en estos momentos por el simple hecho de señalar a un grupo o comunidad por el color de su piel.

Al menos, esto es lo que flota sobre la superficie de este asunto.

Esperemos que los otros 31 dueños de la NFL apoyen a Snyder, que el Comisionado de la NFL Roger Goodell proteja el escudo, como fue su frase o slogan cuando llegó a dicho puesto “Protect The Shield”, y respeten la larga historia de una franquicia que se fundó en 1932 como Boston Braves, pasó a ser Boston Redskins en 1933 y se mudó a Washington Redskins en 1937.

Si bien, sólo han obtenido 5 campeonatos en una historia tan larga, siempre ha sido de las franquicias más representativas de la liga. Y desde que hay valuación de Forbes, Washington Redskins ha estado siempre entre las 5 mejores de la liga. Actualmente, tiene un valor de 3,100 millones de dólares y es la 5ª más valiosa.

Mi deseo más profundo, si ser fan de Redskins, es que este equipo mantenga su nombre. Me gustaría ver a la NFL pelear unida por su historia y sus propias tradiciones, defender el escudo y mostrarle al mundo que el término Redskins ha sido utilizado siempre con respeto y con honor, nunca en forma de racismo.

Hail to the Redskins (Aclamemos a los Pieles Rojas)

Hail victory (Aclamemos victoria)

Braves on the warpath (Bravos en el camino de la guerra)

Fight for old D.C. (Lucha por el viejo Distrito de Columbia)

Run or pass and score—We want a lot more! (Corre o pasa y anota – ¡Queremos mucho más!)

Beat ‘em, Swamp ‘em, (Golpeálos, Barrélos)

Touchdown! — Let the points soar! (Touchdown – ¡Permite que los puntos suban muy alto!)

Fight on, fight on ‘Til you have won (Lucha, lucha hasta que hayas ganado)

Sons of Wash-ing-ton. Rah!, Rah!, Rah! (Hijos de Wash-ing-ton. Rah, Rah, Rah)

Hail to the Redskins (Aclamemos a los Pieles Rojas)

Hail victory (Aclamemos victoria)

Braves on the warpath (Bravos en el camino de la guerra)

Fight for old D.C. (Lucha por el viejo Distrito de Columbia).

Si alguien blanco, negro, amarillo o café se ofende por este himno, por este nombre, por este logo, algo que los mismos indios Pieles Rojas no, podemos decirles de la forma más educada que no estén molestando a una franquicia orgullosa que ha representado todos los valores de este bello deporte.

Dejen sus pleitos políticos, electorales, económicos en otra parte. Déjense de este “compló” y mejor hagan algo productivo de sus vidas como arreglar el abuso policial en las calles y la injusticia social contra los afroamericanos y contra los hispanos.

Y nuevamente, Hail to the Redskins.

////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////

Las opiniones expresadas en esta columna son exclusivas del autor.

WEB www.pausadelosdosminutos.com.

TWITTER @pausa2minutos y @gfsportsmedia.

INSTAGRAM Pausa de los Dos Minutos.

FACEBOOK Pausa de los Dos Minutos y GF Sports Media.

YOUTUBE Pausa de los Dos Minutos.

Comments

comments

You must be logged in to post a comment Login