LONDRES, Inglaterra, 27 de marzo de 2026 (AFI).- La Liga Europea de Fútbol Americano (ELF) ha sido declarada oficialmente insolvente por el Tribunal de Distrito de Hamburgo, lo que supone un colapso sorprendente para la que fuera una de las ligas profesionales de fútbol americano más importantes de Europa y genera serias dudas sobre su futuro.
El tribunal confirma el procedimiento de insolvencia
Bajo el número de expediente 67b IN 14/26, el tribunal abrió el lunes el procedimiento de insolvencia, confirmando la quiebra financiera de la liga tras meses de esfuerzos del director general, Zeljko Karajica, para evitar este desenlace. A pesar de las declaraciones públicas de febrero que indicaban planes de reestructuración bajo autogestión, la situación financiera de la liga resultó insostenible, lo que llevó a la intervención judicial y al nombramiento de un administrador concursal.
Éxodo masivo de equipos y creciente deuda
Mucho antes del fallo judicial, la ELF ya se encontraba en crisis interna. Casi todos sus equipos ya se habían marchado a ligas rivales como la AFLE y la EFA, quedando solo los Hamburg Sea Devils y los Cologne Centurions —ambas entidades vinculadas a Karajica— en sus registros, e incluso estos existen ahora solo en el papel. Las oficinas de la liga fueron abandonadas y se iniciaron un total de 62 procedimientos de ejecución contra la ELF y los Sea Devils, lo que ilustra la gravedad de sus problemas operativos y financieros.
Un futuro incierto
Con el abogado Andreas Romey nombrado administrador concursal, los próximos pasos de la liga siguen siendo inciertos. Se especula en el sector que Karajica podría intentar un plan de reestructuración de la deuda o buscar la recompra de activos de la liga, aunque no se ha confirmado ninguna estrategia formal. Se espera una reunión del comité provisional de acreedores la próxima semana, donde se tomarán decisiones clave sobre la disposición de los activos restantes y la posibilidad —aunque remota— de una reactivación de la liga. Por ahora, el colapso de la ELF supone un momento de reflexión para el fútbol americano en todo el continente.
