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Parece que LeVeon Bell volverá a sufrir en 2018 con los Acereros


2018 Pit PPG LeVeon Bell 1

PITTSBURGH, Pennsylvania, 23 de febrero de 2018 (Bleacher Report).- LeVeon Bell está cerca de sufrir otra vez, tanto por los Acereros de Pittsburgh como por el sistema.

Se espera que los Acereros apliquen la etiqueta de Jugador Franquicia a Bell por segundo año consecutivo ahora que ambas partes no pudieron completar la negociación a través de una fecha límite débil del 20 de febrero para lograr un contrato a largo plazo.

Una segunda oferta de franquicia le pagará a Bell alrededor de 14.5 millones de dólares en 2018. Bell jugó así por un año y recibió 12.1 millones de dólares la campaña anterior; antes de eso, esencialmente trabajó por unas cuantas monedas y propinas bajo los términos de su contrato de 4 años de novato.

Bell corrió para 1,291 yardas la campaña pasada y lideró la liga con 321 acarreos. Encabezó a todos los corredores con 85 recepciones y terminó segundo detrás de Todd Gurley con 1,946 yardas totales desde la línea de scrimmage.

Con todo el debido respeto a Ben Roethlisberger y a Antonio Brown, la ofensiva de los Acereros hubiera tenido sus tardes malas si Bell no hubiera estado ahí para absorber 25 jugadas por juego.

Los Acereros admiran y aprecian a Bell, pero se han visto tibios para asegurarlo en un trato a largo plazo porque, es simple, los corredores que llevan la carga de trabajo envejecen rápido. Bell está atorado en un argumento circular y no puede salir de ahí.

Bell recién cumplió 26 años de edad, joven para el mundo, pero en una edad mediana para estándares de la NFL.

Los únicos corredores por encima de 26 años de edad que corrieron para más de mil yardas la temporada pasada fueron LeSean McCoy (29) y Mark Ingram (28)

Bell ha sido redituable desde su temporada de novato, con un rompimiento del Ligamento Medio Colateral (MCL) para agregar algo de desgaste en lo que puede ser una inversión de mayor riesgo en una contratación a largo plazo.

De esta forma, los Acereros están pagando mientras se van. Si le dan 14.5 millones de dólares en 2018, hay dos vertientes que puede ocurrir para Bell: tener otra campaña de 1,900 yardas totales o comenzar a disminuir su productividad como un jugador que envejece.

Si ocurre lo último, los Acereros pueden tan sólo remplazarlo el próximo año. Si registra otra temporada calibre All-Pro, Bell se irá a la agencia libre en 2019 como un corredor de 27 años de edad con más millas, siendo una inversión más riesgosa aún.

Pittsburgh lo puede etiquetar por tercer año seguido en 2019, pero después de otra temporada de 400 jugadas, no tendrán que hacerlo. Los potenciales compradores leerán su odómetro e intentarán bajarle la oferta y tenerlo como un corredor con menos toques de balón por partido. Y si Bell disminuye su productividad o se lesiona, tampoco lo querrán.

Bell fue una selección de 2ª ronda en 2013, su contrato de cuatro años de novato, totalmente terminado, le pagó casi 4 millones de dólares en bonos y en salario.

Ese contrato no era negociable por reglamento del Contrato Colectivo de Trabajo, así que cuando Bell terminó segundo en la NFL en yardas totales en 2014 (2,215 yardas) y tercero en 2016 (1,884 yardas), no le quedó de otra a Bell que seguir machacando en su producción esperar a la agencia libre.

Pero los Acereros etiquetaron a Bell al final de su contrato de novato la temporada pasada. Esa etiqueta le trajo un aumento salarial de inmediato, el cual lo colocó entre los 5 mejor pagados corredores en la NFL.

Eso suena bien, excepto por: a) Bell merecía ser el corredor mejor pagado después de su campaña 2016; y b) los corredores son los jugadores peor pagados en los deportes profesionales en Estados Unidos, una vez que aceptas su perfil y su fama, el riesgo de lesión y la duración de su carrera.

Bell será ahora un profesional de 6 temporadas, un colaborador eterno en un equipo contendiente y una de las superestrellas más reconocidas de la NFL. Pero nunca ha tenido la oportunidad de negociar libremente los términos de su empleo. Y Bell pudiera nunca ir al mercado abierto hasta que haya utilizado casi todo su valor en el mercado.

Eso es, damas y caballeros, la definición de ser perjudicado profesionalmente.

Bell no está solo, claro. El tackle defensivo de los Carneros de Los Angeles, Aaron Donald, tampoco ha podido disfrutar de esa etiqueta Franquicia. Donald jugará por su opción de quinto año y 6.8 millones de dólares de su contrato de novato. Pero siendo una primera ronda, Donald ganó mucho más que Bell en sus primeros años del contrato, y los tackles defensivos élite también reciben contratos de 80-115 millones de dólares una vez que llegan a la agencia libre (ver: Ndamukong Suh, Fletcher Cox, Kawann Short). El día de pago (grande) llegará para Donald algún día.

Y luego está Kirk Cousins, dos veces etiquetado como Jugador Franquicia tras su contrato de novato con los Pieles Rojas de Washington, con el equipo amenazando etiquetarlo por tercera vez consecutivo porque ahora parece ser más dedicado a los tecnicismos y a pesar de ganar. Como quarterback, Cousins gana millones de dólares más que Bell cada vez que recibe esa etiqueta, y su potencial de seguir ganando se extiende hasta los 35 años de edad.

Los Acereros pudieran beneficiarse al ofrecerle a Bell un contrato multianual y prorratear algo del dinero a futuro para crear espacio en el tope salarial. Pero los Acereros son notoriamente tacaños con los bonos y estrictos acerca de sus presupuestos. Si realmente le ofrecen un trato de última hora, no será cercano a lo que Bell pudiera obtener en el mercado, porque no tiene que ser así.

Bell puede no reportar o firmar hasta septiembre, como lo hizo en el verano pasado. Los Acereros no cederán. No tienen que hacerlo. Eventualmente, Bell se presentará y actuará, porque la única cosa más difícil de vender que un corredor envejeciendo y sobretrabajado es un corredor envejeciendo y sobretrabajado quien es percibido como problemático.

Según algunos reportes, Bell quería ser pagado tanto como el mejor corredor y el receptor número 2 combinados el año pasado. Eso es tonto, pero las primeras propuestas en las negociaciones usualmente lo son.

Bell también señaló que tendría que ser 100 millones de dólares para que juegue para los Jets de New York. También es tonto, porque en una liga en la cual Jimmy Garoppolo recibe 137.5 millones de dólares con 7 juegos completes, los corredores franquicia llegan cuando mucho a 40 millones de dólares.

Los Browns de Cleveland tienen más espacio en el tope salarial que varios equipos juntos, mismo caso de los Jets que además requieren un buen corredor para quitarle presión a un quarterback novato, los 49s de San Francisco todavía tienen dinero para gastar a pesar de darle un escandaloso contrato a Garoppolo y los Bucaneros de Tampa Bay recién cortaron a Doug Martin y tienen más de 70 millones de dólares para quemar.

Bell pudiera alcanzar los 50 millones de dólares, la mayor parte en dinero garantizado, así los equipos no tendrían problemas de pagarle demás a un veterano de 30 años en 2022.

Pero no habrá guerra de ofertas por sus servicios, porque el sistema está esencialmente diseñado para llevar los contratos de corredores novatos hasta etiquetas Franquicia hasta el retiro, y los Acereros han entendido el sistema.

Así que al menos que los Acereros súbitamente extiendan el contrato de Bell (no muy probable), Bell está perjudicado profesional, finaciera y realmente. Y no hay nada que pueda hacer al respecto excepto seguir trabajando muy fuerte.

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