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McDaniels, siguiente coach de Pats


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PAUSA DE LOS DOS MINUTOS por GILDARDO FIGUEROA.

6 de febrero de 2018.

Ahora ya entiendo los comentarios de Robert Kraft en su entrevista sobre el futuro de los Patriotas de Nueva Inglaterra durante la semana del Super Bowl LII, en la cual le dijo a Andrea Kremer: “Gracias por hacer la pregunta, ya verás cómo se dan las cosas”.

Seguramente esta noche, Robert Irsay, dueño de los Potros de Indianapolis, está maldiciendo a Kraft y hasta sus tatara, tatara nietos. No es momento para irse a buscar un nuevo entrenador en jefe, y en especial cuando ya lo iban a anunciar este miércoles 7 de febrero. Este movimiento es un golpe durísimo para una franquicia, como Indianapolis, la cual está en un proceso de reconstrucción.

Todo esto porque Josh McDaniels rechazó el puesto de head coach de Indy este martes dejando perplejos a propios y a extraños. McDaniels, quien era el coordinador ofensivo desde 2012 de Bill Belichick, permanecerá con Nueva Inglaterra, al parecer, por ahora, en el mismo puesto. Lo cual no tiene sentido, pero ya abundaré sobre esto más adelante.

Los Patriotas dejaron ir a Matt Patricia, coordinador defensivo, quien ya fue anunciado con los Leones de Detroit como su nuevo entrenador en jefe. Para ser sinceros, Patricia es más joven y nunca se había hablado que pudiera ser el remplazo de Belichick cuando llegue el momento del retiro.

La gran pregunta es ¿qué demonios está ocurriendo en Foxborough?

Hay muchos escenarios al respecto, pero es más que evidente que Kraft sabe más cosas que el resto del mundo.

No me sorprendería que, en estos días, quizá este mismo miércoles, Bill Belichick anuncie su retiro como entrenador en jefe y, de inmediato, la franquicia de los Patriotas nombre a McDaniels como el sucesor.

Aunque el contrato de Belichick vence al concluir la temporada 2018, tras los problemas y diferencias que hubo entre el “Canciller” Belichick y el dueño de los Pats en octubre/noviembre, vinieron una serie de eventos que nos hacen creer que Belichick estaba actuando en contra de los mismos Patriotas.

Primeramente, todos los reportes indican que Kraft lo obligó a negociar a Jimmy Garoppolo, su quarterback del futuro, y quien terminó en los 49s de San Francisco.

Luego durante una entrevista para ESPN con John Sutcliffe en el partido de Lunes por la Noche en Miami, Kraft dijo: “Belichick dice algunas cosas que no están bien y yo soy quien dirige esta franquicia”. Aunque se refería a los comentarios en radio de Belichick sobre los terremotos en México, el sentido del mensaje fue claro.

Para el final de la temporada, Belichick hizo algo que nunca había hecho en sus 17 años al frente de los Pats: permitir que sus dos coordinadores (McDaniels y Patricia) tuvieran entrevistas de trabajo para entrenador en jefe mientras su equipo seguía en la pelea. En alguna ocasión se le fueron sus dos coordinadores (Charlie Weis a Notre Dame y Romeo Crennel a Cleveland), al grado que el propio Belichick hizo las dos funciones (de coordinador ofensivo y defensivo) una temporada completa.

Desde la semana de Juegos de Campeonato, se sabía que tanto McDaniels como Patricia se irían a Indianapolis y a Detroit respectivamente, pero no podían anunciarlo porque Nueva Inglaterra seguía con vida en los playoffs y en el Super Bowl.

En el juego contra los Delfines de Miami en temporada regular, Belichick dejó prácticamente solo a Tom Brady y no pudo con el paquete. No alineó a sus titulares regulares y la voraz defensiva de Miami evidenció al mejor quarterback de esta era. Brady lució cobarde, tirándose al suelo antes de que la presión estuviera un poco cerca y quedó demostrado que ni el propio “TB12” puede solo en esta liga.

Lo insólito más reciente ocurrió en el Super Bowl LII.

Belichick lució muy sonriente, relajado, muy distinto a lo que hemos visto de él en apariciones distintas de Super Bowl, como si tuviera guardado un as bajo la manga.

Lo más extraño fue en el partido mismo. Belichick no alineó a su mejor esquinero, Malcolm Butler, lo dejó en la banca todo el partido cuando era más que evidente que se le requería ante el intenso ataque aéreo de Nick Foles y de las Águilas de Philadelphia que hacía papilla a los esquineros con menos talento, y en especial con pases largos por el lado derecho una y otra vez.

Foles terminó siendo el Jugador Más Valioso del Super Bowl, lanzó 3 pases de touchdown, rebasó las 350 yardas por aire, y los Patriotas perdieron su quinto Super Domingo, a pesar de esfuerzos heroicos de Brady que lanzó para más de 500 yardas, 3 touchdowns, sin intercepción. No fue suficiente y Nueva Inglaterra se fue de Minneapolis como subcampeón.

¿Hizo Belichick todo lo anterior deliberadamente por su disgusto con Kraft? Puede ser.

Podemos pensar cualquier cosa viniendo de un hombre que firmó un contrato para ser entrenador en jefe de los Jets de Nueva York y al día siguiente renunció para firmar con los Patriotas en el año 2000; de un hombre sin sentimientos y sin palabra de honor; de un hombre que le gusta estirar las reglas al máximo, llegando al grado de romperlas; de un hombre que hace todo en beneficio de él mismo, que a veces coincide con los intereses de su equipo, pero que parece que en este momento no fue así.

Quizá Kraft se anticipó a estos movimientos de Belichick y aseguró la continuidad de su franquicia y de su hijo adoptivo Brady, al asegurar que McDaniels se quedara en la organización ya que es quien conoce mejor a Brady y tiene el sistema armado para su quarterback “viejito” de 40/41 años de edad al iniciar la próxima temporada, y principalmente asegurar la estabilidad del equipo más ganador en mucho tiempo. Claro que esto de asegurar el dominio de Pats, desde la óptica de Kraft.

Insisto, no me sorprendería que ya esté todo pactado entre Belichick y Kraft, y el primero anuncie pronto su salida de los Pats.

Yo creo que McDaniels pierde desde cualquier ángulo de este asunto. En su reunión de este martes con la familia Kraft, y en el caso que Belichick regrese en 2018, le vendieron espejitos.

Los Patriotas ya no son tan dominantes, no tienen el talento alrededor de Brady como en sus primeros años, y el poco que hay, ya está por irse.

Supongamos que Belichick regresa en 2018. A pesar de ello, Nueva Inglaterra no es el mismo. En Patriot Place se rompió algo que ya no se va a poder juntar nunca más. Léase caso Jerry Jones y Jimmy Johnson, en el que ninguno de los dos pudo hacer nada por su propia cuenta tras el rompimiento.

No significa que se convertirán de golpe y porrazo en los Browns de Cleveland, ni siquiera los Jets de Nueva York, pero comenzarán a llegar temporadas más mortales para los Patriotas a partir de la campaña 2018.

Pero en términos reales, es un hecho irrefutable que Bill Belichick fue el líder y pieza fundamental en la edificación del Imperio Patriota. Si bien es cierto, que el roster que ganó los primeros tres Super Bowls en los primeros cinco años de Belichick al frente, estaba armado desde 6 o 7 años antes por Bill Parcells, fue Belichick quien los convirtió en dinastía, fue Belichick quien se atrevió a irse con el joven Brady en lugar de Drew Bledsoe, fue Belichick quien hacía los planes de juego en todos los juegos importantes.

Estoy convencido que Brady sin Belichick, si encuentra la situación adecuada, pudiera tener éxito; pero Belichick sin Brady no ganaría Super Bowls y hasta pasaría problemas en calificar a playoffs como el resto de los clubes de la NFL.

Esto no significa que los Patriotas dejen de ser competitivos o tengan campañas perdedoras, pero los partidos difíciles ya no tendrían a Brady, y obvio, Belichick tendría bien preparado a su equipo en todo momento. Pero esto nunca va a ocurrir.

Robert Kraft ya tomó partido, eligió a Brady por encima de Belichick. En un tono de malagradecido, diría yo. El dueño y el coach deben estar siempre en el mismo canal, deben tener línea directa, deben ser amigos, deben tener una relación en la que puede haber diferencias, pero respeto mutuo. Kraft ya le faltó el respeto a Belichick y se rompió esta relación. El responsable: Jimmy Garoppolo, quien ya tiene su futuro, al menos económico, garantizado en San Francisco, donde ya lo quieren igual que a Brady en Foxborough, y es la esperanza de forjar su propia historia sin la presión de ser el que le siga a “TB12”.

Belichick tiene razón. Él es el responsable principal de hacer que los Pats sean los Pats. No es Brady, tampoco es Kraft. Pero cuando los egos se encuentran y Belichick no recibe el reconocimiento de la única persona que le interesa, entra en Modo Guerra, y ya vimos lo que le hizo a los Jets de Nueva York.

Si Belichick regresa la próxima temporada, no esperemos un gran año, yo diría que si bien les va tendrán una salida rápida de playoffs, pero hasta pudieran quedarse fuera de postemporada.

Brady no ha mostrado señales de bajar su nivel, pero ese momento está muy cerca. Nadie vence al Padre Tiempo. No lo pudo hacer Joe Montana, Peyton Manning, Dan Marino o John Elway, ni el viejito Brett Favre, ¿qué nos hace creer que Brady podrá? ¿El método TB12? No tiene nada de nuevo, simplemente la patente.

Los Pats ya no es un equipo joven, sus estrellas han sufrido muchas lesiones recientemente y no se cuecen al primer hervor. Rob Gronkowski dijo que evaluará un potencial retiro, Julian Edelman tampoco es un polluelo, Donta Hightower regresa de lesión igual que Edelman, Malcolm Butler es probable que salga de la franquicia tras el infortunio del Super Bowl, y así podemos seguir por todo el roster y el depth chart de los Pats.

Y regreso a McDaniels. A este joven entrenador no le fue muy bien cuando fue el head coach de los Broncos de Denver, tuvo una campaña que inició muy bien y luego se le vino el mundo encima y la siguiente le fue todavía peor.

Con esta decisión repentina, persuadida por la familia Kraft, va a ser muy difícil que McDaniels encuentre un equipo que pueda interesarse en contratarlo. ¿Con qué confianza puedes contratarlo, si te va a dejar un día antes de su conferencia de prensa como novia de pueblo? Y eso en caso de que haya alguien que crea en él.

Nuevamente, en Nueva Inglaterra, no hereda el equipo más talentoso de la liga, sino un cuadro con pocas figuras y muy veteranas que están a un golpe del retiro. Y eso puede ocurrir esta misma campaña o en dos, pero no llega a tres en que Brady y demás “viejitos” empiecen a irse.

Por otro lado, si de por sí, los Pats es un equipo odiado en la NFL, con esto va a estar peor.

Para iniciar, la relación entre Patriotas y Potros siempre ha sido de rivalidad y muy competitiva, con los duelos Brady contra Peyton Manning, y luego Indianapolis fue el equipo que denunció los balones desinflados en el Juego de Campeonado de la AFC en 2014. Aunque en estos momentos los Colts no tienen el nivel de competirles, lo que les hizo McDaniels es “insoltin an onaxeptabol”.

Ya entiendo cuando Tom Brady respondió a su retiro de la NFL durante la semana del Super Bowl: “Las cosas cambian muy rápido. No sabemos”.

La única razón por la cual Josh McDaniels dejó vestidos y alborotados a los Potros es porque los Kraft le ofrecieron algo mejor, y eso significa, el puesto de entrenador en jefe de los Patriotas de Nueva Inglaterra.

Quizá mañana mientras leemos esta columna en el transcurso de la mañana o medio día, vengan más noticias desde Patriot Place.

Y termino como la canción de Enya: “Sólo el tiempo”. Puede ser mañana o en un año, pero no pasa de ahí, para que McDaniels sea el nuevo líder de esta franquicia.

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Las opiniones expresadas en esta columna son exclusivas del autor.

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