Publicidad

El sobrevaluado Jon Gruden


2017 Oak SFCh Jon Gruden 2

PAUSA DE LOS DOS MINUTOS por GILDARDO FIGUEROA.

5 de enero de 2018.

Casi era una tradición anual el mencionar a Jon Gruden con cada vacante de entrenador en jefe que quedaba tras el Lunes Negro al finalizar la temporada regular.

Después de 9 años, el famoso “Chucky” está de regreso como entrenador en jefe, y en el equipo que tuvo su primer puesto de líder, los Raiders de Oakland.

No sólo eso, sino que Gruden se convierte de golpe y porrazo en el entrenador mejor pagado de la NFL. El nivel de exigencia debe ser ganar el Super Bowl LIII y/o a toda costa, destacando que también cuenta con el quarterback mejor pagado de la liga, Derek Carr.

El muñeco diabólico de los “Malosos” se embolsará 10 millones de dólares por temporada, durante 10 años, llegando a un gran total de 100 millones de dólares, que incluirán la mayor parte de su tiempo con los Raiders en la ciudad de Las Vegas.

Por un lado, creo que Jon Gruden está sobrevaluado y por otra parte siendo que Mark Davis hizo esto para elevar el valor de la franquicia que heredó de su padre, Al Davis.

Por cierto, hablando de Al, hay que recordar que tuvo diferencias notables con Gruden en sus últimos años juntos en Oakland y tras “mutuo acuerdo” optaron por negociarlo a Tampa Bay.

Voy primero con mi explicación de porqué Gruden está sobrevaluado.

Y quiero empezar señalando que considero a Gruden como un buen entrenador, sumamente inteligente, conocedor de este deporte a más no poder, respetado por los jugadores, por los aficionados, y aquí agrego, hasta por potenciales compradores de la franquicia (explico más adelante).

En cuatro temporadas con los “Malosos” tuvo sus dos primeros años de 8-8, y en su tercera y cuarta campañas calificó a playoffs, con sendas marcas de 12-4 y de 10-6. Su marca en postemporada ahí fue de 2-2, y esos equipos incluían a jugadores All-Pro como Charlie Garner y Rich Gannon y Salón de la Fama como Jerry Rice y Tim Brown, entre muchos otros.

En la campaña 2000, su tercera en Oakland, Gruden lideró a sus muchachos hasta el Juego de Campeonato de la Conferencia Americana, donde fue superado en coacheo por Brian Billick y los Cuervos de Baltimore despacharon a los “Malosos” sin mayores problemas 16-3 y en el mismo “Hoyo Negro”, el Coliseo de Oakland.

En 2001, pudo derrotar a los Jets de Nueva York en primera ronda, pero cayó en Nueva Inglaterra ante los Patriotas en el famoso “Juego del Tuck Rule”, que fue el primero en la Era de Tom Brady y Bill Belichick.

En resumen, tuvo marca de 38-26 en Oakland y no pudo llevar a esta franquicia al Juego Grande de la NFL.

Ahí comenzaron los problemas con Al Davis, y fue empacado con rumbo a Tampa Bay, porque en la franquicia de los Raiders no había una persona o un ego más grande que el del señor Davis. Gruden quería llamar la atención y levantar su ego.

Lo lograría al año siguiente con los Bucaneros y con un hecho al estilo de Mike Shanahan, que era derrotando a Al Davis.

El Super Bowl XXXVII fue su momento, podemos decir sus 15 minutos de gloria. Cualquiera que vea el Libro de Récords de la NFL, le dará todo el mérito a Gruden, pero no debe ser así.

Los Bucaneros llevaban un proceso de varios años atrás de la mano de Tony Dungy como su entrenador en jefe y de Rod Marinelli como genio defensivo, bajo la administración del señor Malcolm Glazer.

Estuvieron a punto de ir al Super Bowl XXXIV de no haber sido por una mala decisión arbitral en el Juego de Campeonato de la Conferencia Nacional que benefició a los Carneros de St. Louis, que lucía como un equipazo, casi imbatible, y Tampa Bay estuvo a punto de vencerlos y en su propio estadio. Además de apariciones constantes en playoffs.

El equipo estaba armado y listo para triunfar, pero por diversas razones y factores, Tampa Bay no había encontrado el camino para ser campeón. Gruden le puso su toque a la ofensiva y para media temporada comenzó a funcionar regularmente y los Bucaneros se fueron hasta el Super Bowl, donde se encontrarían a los Raiders de Al Davis.

El mérito real de “Chucky” fue preparar la semana previa del partido a la defensiva de Tampa con todo el conocimiento de dentro, jugadas, señales, tendencias del ataque de Oakland. Gruden y los Bucs le comieron el mandado a Bill Callahan y los Raiders, a pesar de contar con Bill Romanowski, Rice, Brown y compañía.

Gruden ya no ganaría un partido más de playoff, aunque calificó a los Bucaneros en dos ocasiones de las seis campañas restantes en el norte de Florida.

En siete temporadas en Tampa, apenas rebasó la marca de .500 (57-55), tuvo tres temporadas perdedoras, incluyendo un 4-12 y un 5-11, además de un 7-9, luego cerró con dos de 9-7 y sus mejores años fueron el primero del Super Bowl con 12-4 y el de 2005 con 11-5.

El momento de esta nueva contratación con los Raiders es muy interesante. Mark Davis le mostró mucho amor a Gruden haciéndolo multimillonario, lo cual no fue así por parte de su padre en su primer periodo en Oakland, al grado que terminaron peleados con una rivalidad. Al Davis no era un hombre de negocios, era un hombre de fútbol americano. Pocas personas sabían más que él de este deporte. Su carácter y personalidad eran más grandes que sus propios Raiders y que hasta la misma NFL. Fue el eterno antagonista. Hombre polémico, que no se conformaba con lo que le dejaban, él siempre iba por todo.

“Chucky” Gruden es un entrenador de estilo de “Ofensiva de la Costa Oeste”, atacando con pases cortos, seguros, que sustituyen un acarreo en muchas ocasiones. Había diferencias notables de filosofía hacia el juego, estilos y personalidades opuestas, cuando lo contrató originalmente se criticó mucho a Davis de que había cambiado y se había adaptado a los tiempos modernos de fútbol americano. Lo único que ambos tenían en común era ese deseo de ganar siempre.

Ahora Mark Davis lo trae de vuelta, lo convierte en el mejor pagado por una simple y sencilla razón, Mark es un hombre de negocios y está elevando el valor de la franquicia para dejárselo a otro dueño una vez que los Raiders estén estacionados en Las Vegas, quizá con algunos juegos de playoffs, con suerte y un Super Bowl o hasta un campeonato en los próximos dos años, con el entrenador que mejor vende en mercadotecnia y el quarterback mejor pagado de la liga (por ahora), además de un estadio maravilloso y sumamente moderno.

La gran pregunta es si Gruden podrá cumplir su parte, si podrá terminar su contrato de 10 años, si podrá regresar a los Raiders a ser relevantes de nueva cuenta, especialmente en su mudanza a Las Vegas.

No creo que Gruden valga 100 millones de dólares. Hay varios entrenadores consagrados que pudieran ganar eso o quizá hasta más, empezando por Bill Belichick de los Patriotas (7.5 millones de dólares por temporada) con 7 Super Bowls y 5 campeonatos, Sean Payton de los Santos (8 millones de dólares) con sólo 1 campeonato pero una carrera mucho más consistente que la de Gruden, Pete Carroll de Seattle, Andy Reid de Kansas City, John Harbaugh de Baltimore.

Tampoco se me hace justo lo que le hicieron a Jack Del Rio, pero viéndolo desde la perspectiva de negocio, vende mucho más Gruden, tiene más carisma, y sus sistemas de juego están orientados a dar espectáculo en primera instancia, más que a dominar un juego.

En resumidas cuentas, Gruden es un bien más para vender mejor a los Raiders y no necesariamente representará Super Bowls o campeonatos, lo anterior lo concluyo sólo con base en su historial.

Pero el futuro es el factor desconocido y Gruden no puede ganar solo, necesita que el gerente general Reggie McKenzie le surta talento ofensivo y defensivo, tener asistentes capaces que entreguen resultados de inmediato y que las cosas funcionen. Sólo el tiempo dirá, si Mark Davis hizo una buena inversión para ganar tanto en lo financiero como en lo deportivo.

///////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////

Las opiniones expresadas en esta columna son exclusivas del autor.

Visita www.pausadelosdosminutos.com y deja tu opinión sobre esta columna a través de las cuentas de Twitter @pausa2minutos y @GFigueroaFins y en la página de Facebook Pausa de los Dos Minutos.

Comments

comments

You must be logged in to post a comment Login