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Acto de bajeza contra Eli Manning


2017 NYG SN Eli Manning McAdoo 1

PAUSA DE LOS DOS MINUTOS por GILDARDO FIGUEROA.

29 de noviembre de 2017.

En esta vida, se dice que tenemos lo que merecemos. No siempre es el caso, especialmente cuando se trata de la forma en que Ben McAdoo, entrenador en jefe de los Gigantes de Nueva York, mandó a la banca a Eli Manning para su próximo partido contra los Raiders.

Excusas y pretextos hay muchísimos. Hasta suena convincente y lógico McAdoo. El señor que trabaja de Coach dijo, palabras más palabras menos, que pensó en mandar a la banca a Manning para darle oportunidad a Geno Smith y posteriormente a Davis Webb de jugar esta temporada.

Esta acción tiene muchas interpretaciones, tantas como personas que estamos tratando de entender lo ocurrido, pero hay algo que todos coincidimos: fue un movimiento de muy bajo y de poca clase.

Quizá esto lo puedes hacer a un quarterback como Brock Osweiler, a un Drew Stanton, alguien como Case Keenum, o un Tony Romo, pero no a un mariscal de campo que además de ser lo único que tienes bien en tu franquicia esta temporada, te ha dado dos campeonatos de Super Bowl, en los cuales ha sido nombrado el Jugador Más Valioso, que es el líder de todos los récords de tu equipo, que es una insignia de los Gigantes, es un imán de ventas de jerseys entre tus aficionados, que es un consentido y favorito, que además de eso es reconocido en toda la liga, en todo el país y a nivel internacional. En resumidas cuentas, esto no se le hace a Eli Manning.

Vamos, ni siquiera debió haber pasado por la mente de McAdoo. Este hombre está desesperado. Su equipo era favorito para ganar la División Este de la Conferencia Americana (algo así como está jugando Philadelphia en este momento), ir a playoffs sin problema, jugar en casa, ser campeón de la NFC y muy probablemente de la NFL.

La temporada empezó con un 0-5 y luego vinieron lesiones de sus receptores como Odell Beckham Jr. y Brandon Marshall, luego los jugadores dejaron de creer en McAdoo, lo criticaron por “debajo del agua” con reporteros en calidad de “anónimo”, tiene marca de 2-9 y luego le dice a Eli que le gustaría meterlo sólo para mantener su racha de juegos consecutivos como titular y posteriormente metería a Smith y a Webb.

Obvio, Manning lo mandó por un tubo. Le dijo, yo juego para competir y tratar de ganar, no por un récord nada más, y de hacer esto, el propio récord se ensuciaría.

Eli tiene (todavía) 210 partidos consecutivos como quarterback titular. Recién había dejado atrás la marca de su hermano mayor, Peyton, quien tuvo 207, y aunque todavía estaba lejos del Récord de la NFL que ostenta Brett Favre con 297, no fue lo adecuado.

Una lectura de este hecho sería, dándole el privilegio de la duda y creyéndole a McAdoo, que sea para ver en juegos competitivos a Geno y a Webb, darles horas de vuelo, que de otra forma, nunca van a tener con los Gigantes detrás de Eli Manning.

Otra puede ser que McAdoo está cuidando a Eli de una lesión o de algo malo que le pueda ocurrir en estos 5 partidos restantes

También que el famoso número 10 ya no sea querido en Nueva York y sea abrirle la puerta para disgustarlo de alguna forma y que busque su salida para el 2018.

Lo peor, es que el gerente general, Jerry Reese, secundó esta decisión. El dueño actual John Mara dice que “respeta” la decisión de McAdoo, pero aclaró que “su trabajo no está seguro para el final de la temporada”.

Después de la derrota de los Gigantes ante los 49s de San Francisco, que es su única victoria en la presente campaña, se especuló muchísimo que al día siguiente sería despedido McAdoo, pero la familia Mara, y sus socios, la familia Tisch, no acostumbran despedir a sus entrenadores en jefe durante la temporada. La última vez que esto ocurrió fue en 1976 cuando echaron a Bill Arnsparger. Quizá era necesario este año después de la derrota en San Francisco, o por qué no, horas después de la decisión de banquear a Manning. Total, si ya se va al final de la temporada, para qué soportar esta situación que va a convertirse en un circo de medios todo diciembre y que de igual forma va a terminar en papeles de renuncia y una búsqueda de un nuevo entrenador.

La respuesta puede radicar en que los Gigantes van a limpiar totalmente la casa en 2018, desde su gerente general Reese hasta Eli Manning. Lo cual pudiera explicar un poco las reacciones de todos los responsables de esta franquicia.

La conclusión es que no fue la forma. McAdoo y Reese mostraron su falta de elegancia y de clase. Eso no se le hace a Eli Manning, un tipo íntegro, talentoso, líder, figura, modelo a seguir en la sociedad, educado, con valores, de buena estirpe y casta.

Nada más recuerden algo, el que a hierro mata, a hierro muere.

McAdoo y Reese no pueden esperar que los traten bien o que la gente los quiera. Si no me creen, que le pregunten a Mike Murphy, Mike McCarthy y Ted Thompson con los Empacadores de Green Bay tras haberle mostrado la puerta a Brett Favre, y eso que encontraron a Aaron Rodgers y ya tienen un campeonato.

Otro ejemplo de actuar sin pensar fue lo que le hizo Stephen Ross a Tony Sparano, tratando de firmar a Jim Harbaugh como su nuevo entrenador en jefe y Sparano todavía estabajo bajo contrato con los Delfines de Miami. Resultado, que ni Jeff Fisher, ni Pete Carroll, ni Bill Cowher, ni Peyton Manning, quisieron tener algo qué ver con los Delfines en años siguientes.

Regresando a mi frase inicial, no creo que Eli se merezca este trato. Pero como bien decía mi abuelo y mi madre sabiamente, “uno nunca sabe por qué pasan las cosas, siempre es por algo mejor”.

Quizá el universo, Dios o el destino, le tenga cosas mejores a Eli Manning. A esto me refiero a un equipo en mejor momento para terminar su carrera y poder colgarse uno o más campeonatos.

Pudiera ser una reunión con su exentrenador, Tom Coughlin, en Jacksonville, quien es ahora vicepresidente deportivo.

Qué tal que termine su carrera en Denver como lo hizo su hermano Peyton, quien en cuatro años finales, llegó a otros dos Super Bowls y ganó uno más.

Hay equipos que les urge un quarterback de talento. Los Delfines de Miami, los Texanos de Houston, los Cardenales de Arizona, los Vikingos de Minnesota o si se retira Ben Roethlisberger, debemos incluir a los Acereros de Pittsburgh, además de los Jaguares y los Broncos mencionados anteriormente.

Todos estos cuadros ya están armados, pero no tienen un mariscal de campo que pueda liderarlos a partir de 2018. Así que postores habrá, para una negociación de intercambio o firmarlo como agente libre.

Eli no estará desempleado en 2018, pero sí creo que ya se rompió algo muy importante en los Gigantes, es la confianza y honestidad.

Por esa razón, no creo que Manning regrese a los “G-Men”.

De algo estoy muy seguro, de que vendrá algo mejor para el veterano de 14 temporadas, quien ha lanzado 334 touchdowns, 50,625 yardas y tiene dos trofeos de MVP de Super Bowl, sólo debajo de Tom Brady (4), Joe Montana (3) y Terry Bradshaw (2).

Y para despedirme, sigo muy enojado por el trato a Eli. No es ni la forma ni el fondo para haber tratado así a Manning. Al tiempo.

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Las opiniones expresadas en esta columna son exclusivas del autor.

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