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Brillaron las 3 B´s de Pittsburgh


2016 18 MiaPit PPG James Harrison 1

PAUSA DE LOS DOS MINUTOS por GILDARDO FIGUEROA.

8 de enero de 2017.

El plan de juego de los Acereros funcionó a la perfección: detener el juego terrestre, presionar a Matt Moore y que la explosiva ofensiva de Pittsburgh produjera como de costumbre.

El inicio fue abrumador, impresionante, dominante, como de equipo campeón. Lo que hizo Pittsburgh en el primer cuarto fue una actuación por nota, prácticamente jugaron con la defensiva de Miami, sin contemplaciones, a placer.

Las 3 B´s de Pittsburgh dieron la cara como era de esperarse. Los playoffs se cuecen aparte y es el momento para que los superestrellas den la cara. “B”en Roethlisberger, LeVeon “B”ell y Antonio “B”rown tenían el juego ganado a mitad del segundo cuarto con la ventaja 20-3.

La clave fue la línea de scrimmage, donde Pittsburgh ganó en ambos lados del balón, dominaron sus “gordos”.

Miami no pudo elevar su nivel de juego por varias razones. Llegaron a un terreno desconocido, son novatos y el proceso va iniciando. El entrenador en jefe Adam Gase hizo un trabajo aceptable, los Delfines derrotaron a los equipos que debían vencer en la campaña y no le ganaron a nadie superior a ellos. Se puede decir que es un equipo de media tabla típico, pero en el Sur de la Florida sienten distinto a lo que ha ocurrido en años anteriores, al menos ya estuvieron en playoffs y se ve una base sólida para crecer a partir de ahí.

Los Acereros llegan a 35 victorias en postemporada, la mayor cantidad en la historia.

Hubo momentos en que varios jugadores de Pittsburgh, como Dareus Heyward-Bay y Bud DuPree, permitieron a los Delfines regresar al juego con faltas personales y perdiendo la cabeza.

DuPree golpeó un par de ocasiones a Moore con deseo de sacarlo del juego. Una cosa es que el plan de juego sea presionar al pasador rival para forzarlo a cometer algún error por intimidación, y otra muy distinta tratar de lesionar con premeditación, alevosía y ventaja utilizando el casco como un arma contra el cuerpo indefenso de un mariscal de campo. Le viene una  multa grande al señor DuPree.

Brown tuvo un gran partido al arranque. Todavía no había transcurrido la mitad del primer cuarto y el marcador era AB84 14, Miami 0. Después se dedicó a tirar pases, uno le costó la primera intercepción a Roethlisberger y en el cuarto periodo un 1º y 10, sin mucha relevancia, y también se desconectó del juego, ya que hizo una trayectoria errónea en lo que pudo haber sido la tercera combinación de touchdown de Roethlisberger y Brown.

Pero la defensiva dio la cara cuando se le requirió. Con el partido 20-6, Miami ya había ajustado a su defensiva y había podido detener a las 3 B´s de Pittsburgh. Moore tenía en 1º y Gol a los Delfines, cuando apareció la figura del veteranazo James Harrison, quien golpeó a Moore detrás de la línea y provocó el fumble. En caso de que Miami hubiera logrado el touchdown en esa serie el marcador al medio tiempo hubiera sido 20-13 y los Delfines recibían el balón al inicio del tercer cuarto. Así de importante fue la acción de Harrison para frenar cualquier momento emocional favorable e intento de regreso por parte de Miami.

Moore estaba moviendo el ataque delfín en el tercer lapso, y nuevamente una carga por el lado ciego, ahora por un back defensivo Mike Mitchell provocó el segundo fumble y Pittsburgh también lo recuperó, matando así cualquier aspiración de Miami para volver en el juego.

La siguiente serie el linebacker Ryan Shazier hizo una gran jugada al echarse hacia atrás después de haber simulado cubrir la trayectoria corta de “flat” de un corredor y leyó la mirada de Moore en un pase de mediana distancia cruzado a Jarvis Landry para interceptar y asegurar el partido.

Cuando los Delfines intentaron, lucharon, buscaron, Pittsburgh siempre encontró la forma de contrarrestarlo y salir ganador de esos duelos personales.

Miami hizo más de lo que muchos anticipaban, este equipo no está tan lejos. Jugó sin tres de sus titulares estelares, comenzando por su quarterback Ryan Tannehill, y dos jugadores de Pro Bowl como el centro Mike Pouncey y el profundo Reshad Jones. Obvio, falta mejorar el aspecto de la defensiva y mayor explosividad al ataque, y eso quedó claro esta tarde en Pittsburgh donde fueron superados por talento y experiencia. Ambos factores pueden llegar, pero la gerencia requiere tener una gran labor los próximos seis meses.

Pittsburgh debe tener cuidado en lo que resta de los playoffs. Roethlisberger sigue muy inconsistente, tuvo dos intercepciones y tiene que mostrar su nivel como en otros años; Tomlin necesita enfocarse en el partido y tomar decisiones apropiadas.

Con estas figuras como las 3 B´s, los Acereros nos hacen suponer fácilmente que es un equipo contendiente a ser campeón del Super Bowl, ahora es momento de demostrarlo.

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